Un hombre se imagina sobre el escenario mientras piensa en la relación entre rebeldía y humor. Concluye que a los colombianos nos han aniquilado la rebeldía de a poco. Tomando de referencia la figura de Jaime Garzón como arquetipo del comediante político en Colombia, este monólogo interior se pregunta qué tanta libertad tenemos para reírnos y cuál es la actitud de un rebelde ante la imposibilidad de rebelarse.
«Un Sísifo bogotano sube Monserrate con la carga de su identidad a cuestas, esa que a los bogotanos nos duele, mezcla de excesiva información y desconocimiento de la realidad de un país. Mientras sube la cuesta piensa en Jaime Garzón, en el humor, en los múltiples sentidos que le hemos otorgado a su asesinato. Este ensayo no es una elucubración académica llena de introducciones y citas. Es más bien la conciencia, palabra por palabra, de un hombre que se ensaya en la escritura».
– Laura Acero
Publicación tipo fanzine.
Colección El último romántico
Ensayo